Displasia de Cadera y Codo en el Cimarrón
Uruguayo
La displasia coxofemoral se conoce en el hombre desde los años 400 a/C.
La Displasia coxofemoral fue descrita por primera vez en el perro en 1935 como una patología ligada al periodo de crecimiento que produce inestabilidad de la articulación coxofemoral. También se conoce en otras especies. En los años 1950 se identificaron los aspectos hereditarios de esta enfermedad y fue propuesto el control a través de la selección de los reproductores.
Consiste en una malformación de la articulación coxofemoral en sus
componentes acetabular y o femoral que conlleva a la enfermedad
degenerativa articular y a la artrosis crónica. Es la enfermedad
ortopédica, de origen no traumático, más difundido y más conocido en los
perros de talla media, grande y gigante. Siendo en estas tallas donde la
enfermedad presenta más prevalencia y, sobretodo, se manifiesta con
mayor gravedad. Se ha estudiado y diagnosticado en mas de 150 razas
caninas.
Esto lleva a constituirse en la enfermedad hereditaria del perro que
hace mas tiempo esta sujeta a programas de control. A partir de los años
1980 se van sumando los países y los clubes de diferentes razas, que
establecen programas de control y prevención en las razas predispuestas.
La displasia de la cadera, y, mas recientemente, la displasia del codo,
representan las enfermedades hereditarias del perro mas activamente
controladas en los programas de selección de todos los países en los que
la cinofilia tiene nivel profesional elevado.
Es importante conocer como estas enfermedades han sido controladas en
varios países y como es posible confrontar el resultado, especialmente
en consideración del fuerte intercambio de ejemplares con fines
reproductivos.
La causa de estas patologías es multifactorial de modo que están
implicados fuera de elementos genéticos por ambientales y nutricionales
que inciden en su determinación y la gravedad del cuadro.
En cuanto a la displasia de cadera se la considera una enfermedad
hereditaria, no siendo congénita como ocurre en el hombre. Esto
significa que la enfermedad puede ser transmitida a los descendientes,
pero no es común que se presente cuando el ejemplar nace, dado que se
desarrolla durante la etapa del crecimiento, influyendo en forma
negativa factores ambientales tales como el desbalance nutricional, el
tipo y cantidad de ejercicio físico, eventuales traumatismos, etc.
La correcta conformación de esta delicada articulación deriva de un
justo equilibrio entre la fuerza ejercida por las diversas estructuras,
óseas, muscular, tendinosa, y ligamentosa durante el crecimiento que
modela su configuración definitiva.
La falta de congruencia articular y la consecuente inestabilidad de los componentes articulares provocan lesiones y degeneración articular que con frecuencia terminan, con el paso del tiempo, en artrosis crónica y progresiva, la cual puede invalidar al sujeto afectado.
Las manifestaciones clínicas principalmente son claudicación y dolor. Pero además observamos atrofia muscular, dificultad de movimiento y actitud antálgica.
No han sido identificados, en el mapa genético, el gen o los genes responsables de estas enfermedades. La heredabilidad es considerada cuantitativa con variación continua y solo puede ser estimada con métodos de la genética poblacional. El control puede efectuarse solamente mediante el examen radiográfico de la articulación.
Este control radiológico se realiza en la raza Pastor Alemán y otras de talla similar a la edad mínima de 1 año y en razas gigantes a los 18 meses por considerarse que, a dichas edades, se ha completado el desarrollo esquelético. Es fundamental una técnica radiológica correcta para evitar diagnósticos de falsos positivos o falsos negativos. Desde hace muchos años se ha controlado el Pastor Alemán.
Es importante la identificación del ejemplar, por medio del tatuaje o microchip.
En la radiografía, deben figurar en forma indeleble, la identificación, la fecha de nacimiento y la fecha de la toma de la radiografía.
También hay que tener en cuenta para el diagnostico las diferencias de conformación de las diferentes razas.
El control sistemático de la displasia del codo se inició en Suecia hace 1985 en Rottweiler y Retriever y mas tarde en otras razas. La SV estudia momentáneamente la incidencia del problema en el Pastor Alemán de forma voluntaria.
Las lesiones primarias principales del codo que llevan a artrosis secundaria son el proceso anconeo aislado, el proceso coronoide fragmentado, la osteocondrosis disecante y la incongruencia articular acentuada entre las superficies de radio y cúbito o ulna. Como el examen radiológico no permite siempre el reconocimiento de la lesión primaria, la IEWG (International Elbow Working Group) ha propuesto una graduación basado en el grado de artrosis que se observa en la radiografía.
Certificado de validez Internacional
La Fédération Cinológica International (FCI) clasifica con los
siguientes grados:
Para Displasia de cadera
A – Normal
B – Casi normal
C – Leve
D – Media
E – Grave
Para Displasia del codo
0 – Normal
I - Osteofito menos 2 mm
II - Osteofito entre 2 y 5mm
III - Osteofito más de 5 mm
La SV llama tradicionalmente el grado C “noch zugelassen” lo que significa “todavía permitido”.
Resumen elaborado por la Dra. Margarita Duran con la supervisión del Dr.W. Brass